¿Cómo desinfectar clínicas dentales?

La Odontología es una profesión sanitaria no exenta de riesgos para la salud de las personas que la ejercen.

En el caso de clínicas odontológicas, al igual que la desinfección en hospitales la calidad del aire supone un problema doble, al implicar no sólo a los pacientes, que reclaman un aire limpio y sin olores sino, y en mayor medida, al personal laboral, expuesto a posibles contaminantes tóxicos durante toda la jornada.

¿Cómo desinfectar clínicas dentales?

Tanto en las salas de espera, donde la contaminación del aire suele ser alta por la carga que portan los propios pacientes, como en las salas de trabajo, donde se generan cargas estáticas, compuestos químicos nocivos y se emiten partículas sólidas al aire debido a los procesos inherentes a la odontología, los sistemas de purificación de Cosemar Ozono aseguran la consecución de un espacio saludable.

Entre los muchos riesgos que presenta el ejercicio de la Odontología, se cuentan los derivados de una mala calidad del aire, que puede estar contaminado tanto por microorganismos como por residuales de los productos químicos empleados en las tareas propias de la clínica.

Los tratamientos de aire de Cosemar Ozono aseguran ambientes interiores con un aire libre de gérmenes y compuestos químicos nocivos, irritantes o simplemente molestos por su olor, pudiendo así los trabajadores desentenderse de este tipo de riesgos y centrarse en sus tareas y en la prevención del resto de riesgos.

CONSEJOS PARA ELEGIR EL UNIFORME DE TU CLÍNICA DENTAL

La importancia de la calidad del tejido: Lo más indicado para uniformes clínicos dental es un tejido 100% algodón, proporcionan transpirabilidad, ya que dejan pasar el aire, absorben la humedad y son muy duraderos.

“CONSEJOS PARA ELEGIR EL UNIFORME DE TU CLÍNICA DENTAL

Gracias a que el algodón tiene una alta resistencia a la tracción, le hace un tejido idóneo para soportar muchos más lavados. Además, hay prendas que utilizan la tecnología SILPURE , la cual neutraliza las bacterias que causan el mal olor, dejando una duradera sensación de frescura y limpieza.
Ten en cuenta lo valioso que puede llegar a ser el color: Llevar el color adecuado mejora la apariencia general de cualquier persona y favorece nuestros rasgos. Los tonos pasteles, rojos anaranjados, marrones o naranjas combinan mejor con pieles claras; por el contrario, colores como el blanco, el verde o el negro son más favorecedores con pieles oscuras, por lo que existen distintas opciones para elegir el color que prefiráis. No solo es importante elegir el tono, hay otros factores que podéis tener en cuenta a la hora de elegir un uniforme, como la durabilidad o el estilo.

Aprovecha y refuerza la imagen corporativa: El uso del uniforme proporcionará a vuestra clínica la posibilidad de usar los colores corporativas y así podréis reforzar la imagen de marca.

La comodidad ante todo: A la hora de seleccionar la ropa deberéis elegir el modelo que más comodidad os aporte y así poder optimizar las horas de trabajo sintiéndoos lo mejor posible.

Práctico para el trabajo en clínica: Ante todo, a la hora de elegir los materiales de vuestra clínica dental, es importante que busquéis la practicidad, por lo que las casacas con dos o tres bolsillos delanteros se convierten en la perfecta opción para los odontólogos, ya que siempre podréis tener a mano algunos pequeños materiales como libretas, bolígrafos, pequeñas piezas.

Cómo conseguir la elegancia: Hoy en día hay muchísimos modelos que se adaptan al cuerpo de los odontólogos y a las necesidades de cada uno, podéis elegir casacas más ajustadas para que marquen la figura o, si lo preferís, es posible optar por modelos más anchos, ¡Todo depende de vosotros!

Qué es la ortodoncia

La Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO) explica que la ortodoncia persigue la normalidad en el paciente, pero no alcanzar lo ideal, es decir, la perfección. Esto significa que un tratamiento ortodóncico pretende hacer que los pacientes obtengan lo que se considera un crecimiento y desarrollo de sus dientes y maxilares dentro de su propia normalidad, con un ensamblaje “armónico” de todas las piezas.

Molde dental

En general, el tratamiento de ortodoncia utiliza diferentes dispositivos con la finalidad de corregir anomalías de los dientes y los huesos maxilares, obteniendo mejoras en mayor o menor grado -dependiendo del problema y las características del paciente- tanto en la función de los dientes como en el aspecto estético de la cara, así como el estado de las encías.

En esta etapa temprana, es posible que una radiografía revele la necesidad de colocar en los niños ‘mantenedores de espacio’ para que los molares permanentes no reduzcan el hueco reservado a las piezas dentarias definitivas cuando se caigan los dientes de leche o alteren la relación que deben mantener los dientes para una mordida u oclusión correcta.

También es posible corregir problemas generados por hábitos anormales, como la succión del dedo pulgar, mediante un tratamiento simple de tipo interceptivo, es decir, para evitar que cualquier anomalía incipiente llegue a asentarse. Cuando no se ponen medidas de ortodoncia o éstas no impiden que se desarrolle una mala mordida, la solución está en el tratamiento correctivo mediante aparatos funcionales, fijos o removibles.